La directora del centro de almacenamiento de El Cabril, Eva Noguero, ha presentado hoy, en la Asociación de la Prensa de Córdoba, los datos operativos de la instalación durante el año pasado y ha avanzado algunas novedades de este año 2026. La directora de El Cabril ha destacado que, durante 2025, el centro de almacenamiento recibió un total de 2.442 m3 de residuos radiactivos que llegaron al centro de almacenamiento en 280 expediciones. Un año, como ha subrayado, marcado por la normalidad y la seguridad en la gestión y la preparación de la instalación para sus proyectos de futuro, cumpliendo lo establecido en el 7º Plan General de Residuos Radiactivos.
Principales cifras de 2025
Tal y como ha explicado Eva Noguero, de los 2.442 m3 de residuos radiactivos que se recibieron en el centro de almacenamiento de El Cabril el año pasado, 2.384 m3 procedían de instalaciones nucleares y 58 m3 de instalaciones radiactivas e instalaciones no reglamentarias.
Estos materiales llegaron al centro de almacenamiento en 280 expediciones de las que 234 procedían de instalaciones nucleares y 46 de instalaciones radiactivas e instalaciones no reglamentarias.
Respecto a la clasificación por tipo de residuo, el 86 % (2.102 m3) de los residuos recibidos en 2025 fueron residuos de muy baja actividad (RBBA) y el 14 % restante (340 m3) residuos de baja y media actividad (RBMA).
Al finalizar el año, las plataformas de almacenamiento para RBMA se encontraban al 84,87% de su capacidad. Por lo que respecta a la instalación complementaria para RBBA, donde hay construidas dos celdas de almacenamiento de las cuatro autorizadas, su grado de ocupación alcanzaba a esa fecha el 39,28% y 28,97% respectivamente.
La directora del centro de almacenamiento de El Cabril he explicado también que durante 2025 se tomaron 1.064 muestras de agua, aire, suelo, fauna y vegetación, dentro del Plan de Vigilancia Radiológica Ambiental, que fueron analizadas en laboratorios independientes y que certificaron, un año más, que la actividad de la instalación no ha modificado las condiciones radiológicas del entorno.
Otros datos de interés aportado por la dirección de El Cabril fueron las visitas que recibió la instalación cordobesa, con un total de 3.190 visitantes que conocieron de primera mano los procesos de gestión de residuos radiactivos que se desarrollan, evidenciando el compromiso de Enresa con la transparencia y la información.
Además, Eva Noguero ha destacado el compromiso de la empresa pública con el desarrollo socioeconómico de los municipios del entorno de la instalación. En este sentido, la responsable de El Cabril destacó que, durante el pasado ejercicio 2025, Enresa aportó a la zona más 4 millones de euros, de los cuales algo más de 3.670.000 euros correspondieron a asignaciones directas a los municipios y más de 657.000 euros a la cofinanciación de proyectos de desarrollo presentados por los diferentes ayuntamientos.
El Cabril, ha recordado, es una instalación clave para Enresa y para la gestión de los residuos radiactivos en España. En la actualidad, en ella trabajan 121 trabajadores dentro de los 413 que tiene la empresa pública a los que hay que sumar en torno a 75 trabajadores de distintas contratas que también ejercen su actividad para el centro de almacenamiento.
Preparados para el futuro
Durante su comparecencia ante los medios de comunicación, la directora del centro de almacenamiento se ha referido a los próximos hitos de la instalación, como la construcción de la Plataforma Sureste para residuos de baja y media actividad y la de una nueva celda para residuos de muy baja actividad, la denominada celda 31. Ambos proyectos, ha manifestado, permitirán que Enresa siga prestando su servicio público esencial con plenas garantías.
Respecto a la Plataforma Sureste, Noguero ha recordado que las nuevas celdas ya cuentan con todos los permisos necesarios para su construcción (declaración de impacto ambiental, informe favorable del Consejo de Seguridad Nuclear y autorización del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico) y que en la actualidad los trabajos se centran en la adaptación del proyecto a las condiciones establecidas por dichos organismos, por lo que se prevé que las obras puedan comenzar en 2027 para poder empezar su explotación en 2031. Este proyecto, indicó, es un objetivo prioritario para Enresa según figura en su Plan de Actuación 2026-2028.
Por otro lado, Eva Noguero ha señalado que Enresa ya cuenta con la apreciación favorable del Consejo de Seguridad Nuclear para poder iniciar, también en 2027, la construcción de la celda 31, la tercera de las cuatro autorizadas para almacenar residuos de muy baja actividad.





